Inevitablemente se presenta la tormenta. ¿Cómo cambias aquello que ya no tiene forma? Sin pensarlo, acudes a ese rincón que no pretendías volver a sacar. Rebuscas desesperadamente algo lógico para suplir esa necesidad de paz, pero repentinamente te encuentras con un sinfín de vivencias que quizás no han concluido de la mejor manera . Ahora sólo piensas que se ha vuelto una mala idea.
Sabes perfectamente que tu mente y corazón se conectan excesivamente. Te complica en las ocasiones que deberías estar con claridad y sin duda alguna, siendo lamentable para sí mismo el no poder decir algo concreto. Y es que pasa algo más allá de lo que se ve a simple vista, más de lo que piensas. En el fondo son tantas cosas que quieres explorar pero hay algo en tí que te detiene en el momento en que lo intentas. En parte, sabes que esa cantidad de cosas que se pasean por tu mente no te harán llegar al punto específico que esperas..